Tuesday, June 4, 2019

Vergüenza ajena siento como cubano


Imagen tomada de Google.

Vergüenza ajena siento como cubano.

Las generaciones de los últimos 60 años no aprendimos de los mambises.

 Por la parte de la oposición le piden a EUA y a la Comunidad Europea e Internacional para que intervengan y ayuden a sacar el régimen del Poder.

Por otro lado, el régimen les pide ayuda a los ex países de Europa del éste, Rusia, China, Vietnam, Corea del Norte, Venezuela, España, Bolivia, Nicaragua, Ecuador, Argentina, Chile, a países de África, Asia y Oceanía, etc. para que los alimenten y le proveen todo lo que necesitan a cambio de médicos, técnicos y profesores.

Es decir, nadie, ninguno de los dos bandos hace lo posible por mantener a nuestra Patria lejos del alcance de manos extranjeras.

Hasta el momento no he tenido el placer de leer un plan de vida que se adecue a la realidad de nuestro pueblo, un proyecto de bienestar y felicidad para el cubano.

El ego, la arrogancia, el desamor, la envidia, la doble moral, el odio, las rencillas y todos los mezquinos sentimientos nos mantienen en el fondo del mar.

Es una soga podrida a punto de reventar, y cada cuál jala para dónde le sea mejor, en el medio hay ciudadanos que la política ni fu ni fa, hay oportunistas, existe de todo.

Si nuestro Apóstol José Martí estuviese vivo, no iba a morir de un balazo en el campo de batalla, se hubiese infartado porqué él no lucho para ver la desunión y las miserias humanas que vivimos todos los cubanos, donde quiera que nos encontramos.

Esto es una reflexión en voz alta para llamar a la consciencia de todos los que aún creen tener vergüenza.

Quisiera ante cerrar mis ojos poder ver una Cuba distinta, con cubanos llenos de amor, sin resentimientos y dispuestos a poner el nombre de nuestro país en lo más alto que se pueda.

Divide y vencerás.

Llevamos muchos años en una agonía sin precedentes. Se han encargado de dividirnos, desafortunadamente lo han logrado, sino yo no estuviera escribiendo estás pesadas líneas que brotan de manera espontánea de mi corazón.

Llega el momento en que, siendo cubano, ya ni quieras saber sobre tú patria, tus coterráneos, tus orígenes, de esa hermosa tierra que te vio nacer y crecer. Y ese sentimiento es nefasto porqué da pie, abre las puertas al resto de sentimientos que poco a poco te van alejando de lo que también es tú identidad como un criollo, nacido de las múltiples mezclas que se nos impuso con una colonización enfermiza.

Todos quieren un pedazo de ese sabroso pastel nombrado Cuba.

Es una triste realidad que no sabemos cómo y cuándo terminará.

Vergüenza ajena siento como criollo cubano.

Dejemos de ser hipócritas y abran sus corazones para el bien de todos.

Nuestro Apóstol José Martí escribió:

"Los hombres se dividen en dos bandos: los que aman y fundan, los que odian y deshacen".

Los exhortos para reflexionar al respecto y ser cada día mejores seres humanos.

Ladagoval
4 de junio del 2019