PAPAS BUENAS Y MALAS
Por Lázaro Daniel (Ladagoval)
Cuando pequeño pasaba parte de mis
vacaciones en Florida, Camagüey en casa de mi querida, adorada y difunta abuela
Amada.
Recuerdo que el arroz, y las
hortalizas, los traían por sacos al patio de su casa. Un día me pide mi
abuelita un favor: Daniel necesito me ayudes a sacar de este saco de papas, las
papas malas…yo curioso, pequeño aun, no comprendía muy bien a qué se refería mi
abuelita. Ella se percato que me quede en ascuas, entonces esa mulatona que
media más de 6 pies tomo el saco en sus manos lo voltio encima de un nylon y
todas las papas cayeron rodando… tomo una papa magullada y en estado de
descomposición y me señalo: “esta papa hay que sacarla para que el resto que
están buenas, no se echen a perder”.
Comprendí al momento la tarea que me
mandaba hacer mi hermosa abuelita.
